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¿Por qué somos pesimistas?



Por suerte o por desgracia, tenemos una tendencia natural a ser pesimistas. Esto es debido a que nuestra biología está preparada para intentar sobrevivir a toda costa. Por lo tanto, en un ambiente lleno de riesgos es mejor prevenir que curar. De esta forma, nuestro organismo tiende a preferir una actitud pesimista ante la adversidad ya que prevalece la prudencia. 

El problema surge cuando estamos en un entorno que no sólo es poco peligroso, sino en el que este tipo de supervivencia ya no es un reto para nuestra especie. Hoy en día una persona pesimista no sólo tiene desventajas delante de los demás, sino que esta actitud puede llegar a pasarle una mala factura a su salud.



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A pesar de que el pesimismo es casi un modo de ser de las personas que lo padecen, la realidad es que podemos cambiarlo con esfuerzo y con mucha determinación. Además de acudir a un profesional en salud mental , podemos apoyarnos en estas técnicas psicológicas. Háblate a ti mismo como si fueras un niño pequeño: ¿Verdad que no tratarías mal a un niño pequeño? Entonces recuerda como eras de pequeño y visualiza que cada vez que hablas contigo le estás hablando a tu yo pequeño. De esta manera, dejarás de hablarte de una manera irrespetuosa. Deja atrás las etiquetas: Tú no eres una persona pesimista. O al menos, ya no lo eres. Por ello, es vital que dejes atrás esta etiqueta y dejes de pensar que tienes este tipo de actitud. Es importante que si los demás te hacen ver que eres pesimista les contestes que estás cambiando y que ya no te sientes identificado con el pesimismo. Rodéate de personas optimistas y positivas: Cuando el alrededor está lleno de alegría es normal que acabes incorporand...

¿Cómo dejar de ser una persona pesimista ? pt.1

A pesar de que el pesimismo es casi un modo de ser de las personas que lo padecen, la realidad es que podemos cambiarlo con esfuerzo y con mucha determinación. Además de acudir a un profesional en salud mental, podemos apoyarnos en estas técnicas psicológicas. Reemplaza tus pensamientos: Una manera de hacer que el pesimismo no te invada es precisamente reemplazando cada uno de los pensamientos negativos que pasan por tu mente por razonamientos o ideas más positivas. La clave es no dejar pasar ni un solo diálogo interno negativo. Cada palabra negativa que pase por tu mente debe ser reconvertida a una versión optimista de ella. Crea una lista de agradecimiento: Un buen método para dejar atrás cualquier acto sinónimo de pesimista es creando una lista con todo a lo que deberíamos estar agradecidos. Para que esta técnica funcione deberás hacerla antes de irte a dormir y al despertar. En un papel en blanco o en tu móvil tendrás que escribir cada día aquello por lo que estás agradecido. Pie...

Riesgos de ser pesimista

Hay muchos inconvenientes fácilmente visibles de tener una actitud pesimista. Principalmente el pesimismo tiene los siguientes riesgos. Depresión y ansiedad: Es obvio que una persona que recurre constantemente a pensamientos negativos tendrá más posibilidades de sufrir tanto depresión y ansiedad. Es por ello, que es vital dejar el pesimismo por el optimismo. Desarrollo de malos hábitos: Los pesimistas pueden llegar a dejar de lado su cuidado personal. Tanto es así que no sólo mantendrán una actitud poco saludable tanto en sus comidas como en el deporte, sino que además pueden dejar de lado también las revisiones o las citas médicas. Menos estrategias para afrontar el estrés: Al verlo todo negativo es más probable padecer todos los estragos que puede dejar el estrés. Además el pensamiento pesimista también hace que tengamos menos estrategias para afrontar las situaciones estresantes de nuestra vida. Menor posibilidad de éxito: Dejar las cosas a medias, postergar continuamente las tareas...